I
Si mi pastor cuando predica grita es porque se informó al detalle de la sordera de Lucifer y sus críos. Mas cuando es llamado a involucrarse en la cristiana lucha de la justicia social, por los desamparados, ahí tartajea y se pone timorato y cretino.
Mateo 10:16; Santiago 5:1-4
II
Cantan, cantan, cantan, cantan y no paran de cantar. Alaban a Dios, alaban a Dios, alaban a Dios, sin fatigarse jamás. Frente al niño hambriento guardan un desafinado y agudo silencio.
Mateo 25:35
III
Yo no me involucro en la problemática social porque fui llamado por el Padre sólo para predicar el santo evangelio. Con el ostracismo y la indolencia me concentro en los asuntos del Espíritu Santo con más destreza y faramallas.
IV
Conversando de lo humano y de lo divino sentado en el monte de la transfiguración al lado del Salvador, profetas y apóstoles, mi perspicaz pastor aprendió como nadie: que la iglesia de Cristo es una; que orar seguido con todos los ministros de la comuna no es una diablura; que arrepentirse es un mandamiento; que ser solidario con el famélico es vital; que copular fuera del matrimonio es negativo; que la contabilidad eclesial es por internet; que la religiosidad sin ayunos es basura.
Mateo 15:32
Mateo 15:32

De la antología: “Las sotanas de Satán”
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