martes, 7 de febrero de 2017

El mandamiento sublime


Cuando tu moneda panzuda se pose en mi alfolí, Dios te concederá tres deseos, no antes, nunca antes. Empapela mi chalet con tu salario y la Santísima Trinidad estará de tu parte, acatando tus recónditos caprichos. El Salvador es un sordomudo con los que me fondean su chequera y con los que me miran raro.

1 Timoteo 6:10


Resultado de imagen para 1 timoteo 6 10 biblia




De la antología: “Las sotanas de Satán”





No hay comentarios:

Publicar un comentario