I
En esta arcaica congregación hay más de quinientos componentes activos. Casi ninguno está consagrado a Cristo pero fascinémonos como escuchan la Palabra y respetan cada metro de la casa del Señor. Cuan más grande es un rebaño, más mundano es. Los suculentos diezmos me alivian cabalmente del terrorífico dolor por los que desde ya, se escalfan en el fuego eterno. Yo predico y cobro, con acmé y urbanidad.
Apocalipsis 3:16
II
Frente a esto lo sensato es expresar que desde que abandonó la oración personal regular a Dios Padre, su andar es un balón que salta de escalón en escalón al sótano infausto. De nada le sirve el tatuado en su cuerpo de todo el evangelio de San Lucas. La única y primera grada hacia arriba es y será el arrepentimiento total.
1 Tesalonicenses 5:17; Santiago 5:16

De la antología: “Las sotanas de Satán”
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